domingo, 19 de abril de 2015

LA VERDAD Y LA ARQUITECTURA






Si algo me queda claro después de leer a Terricabras y tener como ejemplo el documental de Capturando a los Friedman, es que la verdad absoluta no existe, y nuestro problema como sociedad radica en vivir en el universo dualista de lo "verdadero" o "falso".

En fin, al hablar de la verdad y la arquitectura práctica no hay gran cosa que se pueda decir, y en todo caso tendremos que enfocarnos en el lado sensible y la percepción, como ha ido respondiendo a lo que entonces era la verdad. 



Habrá quienes digan que el criterio para juzgar la belleza de toda construcción es relativo y variable, y que la forma de los edificios, que varía según los gustos de cada uno, no se puede ceñir a ningún canon, es decir:

«La realidad objetiva no solo no puede ser conocida, sino que tampoco existe: La realidad diversa depende del contexto, del punto de vista, del color del cristal y del estado de ánimo del sujeto que mira».

Lo mismo pasa cuando hablamos de la arquitectura, y su correcta escala ¿Quién ha establecido los parámetros correctos de relación entre nosotros y las construcciones?

Habrá que ver como la arquitectura ha ido respondiendo a las necesidades humanas a través de la historia, basándose en gran medida en las creencias de la época. Basta con mirar hacia nuestros antepasados Mayas y la construcción de sus templos, lo mismo con las catedrales (góticas como claro ejemplo) , los conventos, universidades, o incluso la planeación de ciudades.



Aunque parezca un tanto absurdo SI existen ciertas reglas para establecer el tamaño de las construcciones y con respecto a ese tamaño "como nos harán sentir" (esto más bien establecido por la corriente actual de la fenomenología arquitectónica), por esto me gustaría enfocarme en las teorías que dictan esto: Las teorías de proporción y escala.



Para quienes no están familiarizados con los términos les explico,  la escala alude al tamaño de un objeto comparado con un estándar de referencia o con el de otro objeto. La proporción en cambio, se refiere a la justa y armoniosa relación de una parte con las otras o con el todo.
En la práctica, la percepción que tenemos de las dimensiones físicas de la arquitectura, de la proporción, y la escala, es notablemente imprecisa. Está deformada por la perspectiva y la distancia, por prejuicios culturales, por lo que resulta bastante difícil ser objetivo, o sostener una verdad absoluta (en cuanto a medidas y precisión).
Es por esto que se ha tratado de encontrar "la verdad" a través de distintas teorías de la proporción. No obstante es evidente que no se trata de una ciencia exacta.
Las principales teorías de la proporción son:

*La sección áurea (Basada en Phi) Bastante impresionante y que el pato Donald nos explica en 6 minutos en el video de abajo. 


*Los ordenes (Toscano, Dórico, Jónico, Corintio... )














*Las teorías renacentistas

*El Modulor o Modulador (creado por el brillante Le Corbusier




















*El Ken

*Las Proporciones Antropomórficas (básicamente se basa literalmente en las medidas del cuerpo humano)
















*La escala (La proporción fija para determinar medidas y dimensiones)

Cabe preguntarse si nosotros notamos estas proporciones, y la respuesta es afirmativa, no en cuanto a números exactos pero si en el concepto fundamental que hay tras ellos. Se tiene la sensación de estar ante una composición noble e integrada con mayor fuerza donde cada pieza muestra una forma ideal dentro del conjunto mayor o principal. Se percibe una relación dimencional entre las estancias. Nada es trivial, todo es extraordinario y único. 


Terricabras, J.M (1999) Verdad y conocimiento en Atrévete a pensar: Paidós. Capítulo 6, p.p 101-120https://www.dropbox.com/s/h78mk4j357x50xy/Josep%20Maria%20Atrevete.pdf?dl=0

2 comentarios:

  1. Mariana.
    Me gusta mucho tu reflexión, pero me saca de onda tu conclusión. Si durante toda la entrada fuiste explicando cómo la arquitectura ha ido construyendo criterios de construcción que tienen efecto en la forma en que los sujetos experimentamos el espacio (ahí estás hablando de fenomenología), ¿por qué te pones relativista al final? ("Podía funcionar para algunos, pero no para todos").
    ¿De dónde salió esa duda? Ni siquiera la argumentas.
    Si es así, ¿para qué estudiar arquitectura? Mejor que cada quien pegue ladrillos como pueda. Si es así, que "cada quien", ¿cómo puedes afirmar que LeCorbusier es "brillante"? Eso no sería más que tu opinión (creencia), pero para nada un saber.

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    1. Creo que más bien no me supe explicar y dejé un poco ambigua mi conclusión. Me voy respondiendo por partes, cuando hablo de que podría funcionar para algunos, en mi cabeza imaginaba a personas físicamente diferentes, es decir, exageradamente más altos, bajitos, gordos, etc..
      (que ahora que lo pienso es un poco irrelevante) Mejor replanteo mi conclusión.

      Lo que mencionas sobre Le Corbusier supongo que tendrá un poco de opinión personal (sustentada con información abierta a la interpretación) por que hay muchos que lo consideran terrible. (en alguna etapa de su vida propuso derrumbar TODO París para construir "la ciudad ideal.")

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