domingo, 1 de marzo de 2015

LAS REGLAS SEGÚN NOSOTROS

Me recuerdo muy claramente cuando era más chica, discutiendo con mi mamá; ella explicando infinidad de veces por que no podía ir a casa de mis amigos y yo insistiendo en que no tenía nada de malo. Tras varios intentos fallidos de explicarme, su respuesta cuando se desesperaba siempre era la misma: "Porque vives en una sociedad con reglas y tienes que seguirlas" A mí me molestaba muchísimo y por más que le pensaba no entendía por qué la demás gente, que nada tenía que ver en mi vida, tenía que decidir si yo como mujer iba a casa de mis amigos o no. Más adelante empecé a toparme más seguido con la mentada sociedad, y fui comprendiendo un poco sobre como "funcionaba" Me imagino que no habré sido a la única a quien callaban con ese tipo de respuestas. Y no es para nada poco común escuchar que formamos parte de una sociedad (con reglas que hay que seguir, claro está. siempre es parte del paquete no?). pero ¿Qué significa formar parte de una sociedad? es más ¿Qué es la sociedad?


Sabemos que ésta está formada por la gente, la cultura y tradición y las ideas que nos rodean, sin embargo es importante replantearnos las bases en las que ha sido fundada y las transformaciones que ha ido sufriendo con el paso del tiempo.
Ahora, lo que hay que entender es que todo el sistema del gobierno, la religión, la educación, la familia y todo lo que constituye la "sociedad" ha sido con el fin de establecer ciertas normas para que los que quienes participan de esta sociedad puedan hacerlo de una manera segura, organizada y con cierto orden. Sin embargo la  función de la sociedad ha ido cambiando y es importante preguntarnos si ha sido un cambio para bien, o para mal.

Para poder hacernos un replanteamiento es indispensable, antes que nada, entender de qué manera nos relacionamos con este mundo que nos rodea y con base en estas relaciones cómo vamos construyendo el conocimiento entorno al objeto.
En su texto "El conocimiento encantado" Pablo Fernández nos habla de las epistemologías y la relación que como sujetos sostenemos con lo conocido. Él plantea tres principales tipos de relación:

La distancia, en la que el sujeto es completamente ajeno al objeto, es un estado descorazonador, en el que ambos, tanto objeto como sujeto son dos entidades separadas y no existe preocupación mutua, un ejemplo podría ser la tala indiscriminada de bosques con tal de satisfacer las necesidades de madera del hombre, no importa la extinción de éstos.

La fusión, que opuestamente a la distancia el sujeto es disuelto por el objeto, es decir que el sujeto se pierde completamente en el objeto. En este caso nuestra sociedad se presta mucho a este tipo de relación, suele suceder cuando dependiendo de lo que tienes es tu valor personal, si por ejemplo tienes un buen carro, el último iphone, el reloj más caro crees que eres quien eres por lo que posees.

Y finalmente tenemos la relación de encantamiento en la que hay un equilibrio que el autor describe como "simpatía o antipatía suficientemente justificable" en donde se le atribuye al objeto ciertas características que hacen que el sujeto sea sensible al éste. Fernandez dice " Mediante esta relación el sujeto le ha dado le ha dado vida al objeto y lo ha levantado de su estado inánime, y mientras más actúe en su contexto más estará habitando en un mundo animado donde las cosas son sujetos de derechos y deberes"
Ya que sabemos qué tipo de relación se puede llegar a tener con el conocimiento es importante conocer  como es qué hemos ido forjando este sentido común e ideologías en el que hemos justificado nuestra interacción con el mundo y las personas que nos rodean.

Clifford Geertz nos explica en su lectura "El sentidocomún como sistema cultural" como éste es generado por las sociedades dependiendo de su historia, cultura, pensamiento, etc. cómo varía en función a éstas y por qué el sentido común no es "común" para todos por igual.
y refiriéndose a éste, escribe " Existe un buen número de razones por las que esa imagen del sentido común como un conjunto relativamente organizado de pensamiento especulativo, y no como lo que alguien emplea y conoce con moderación, debería conducirnos a ciertas conclusiones útiles" Y es triste ver que el sentido común muchas veces se malinterpreta y lleva precisamente a la confusión social.
Si entendemos un poco sobre el origen de nuestro pensamiento finalmente es inevitable hablar de cualquier  tema polémico ( como en este caso ha sido la intersexualidad) para cuestionarnos si este sentido común que ha establecido los parámetros de lo normal y lo anormal en nuestra sociedad está verdaderamente siendo objetivo y por tanto justo.

 Muchas veces confundimos las minorías con lo anormal, es decir, por el hecho de ser menos común en el mejor de los casos lo etiquetamos y lo separamos, pero muchas veces va más allá al grado de que la vida de una persona que forma parte de este pequeño ( y diferente) grupo es determinada por esta diferencia. Es indirectamente obligada a hacer lo posible por parecerse a lo que socialmente es mejor aceptado, sin importar lo que  esto signifique para la persona. y en realidad es muy triste darnos cuenta que ésta sociedad que se supone que debe establecer reglas para una mejor y más sana convivencia está haciendo todo lo contrario. Promoviendo una falta de identidad y personalidad. Donde en lugar de darle un trato digno a las personas se les marca y categoriza como anormales.

Basta con analizar el ejemplo que da Geertz, "Desde luego para ellos (los indios navajos) la intersexualidad constituye también una anomalía, pero en lugar de provocar horror y aversión, provoca admiración y respeto, se considera que el intersexuado ha sido bendecido divinamente y que transmite esa bendición a los demás" Aquí entran en juego los conceptos anteriores en donde la percepción de, en este caso, la intersexualidad cambian dependiendo del conocimiento o las creencias asociadas con esta alteración genética. (epistemología y sentido común)
El mundo en el que vivimos se pasa exigiéndonos constantemente que tomemos decisiones, que busquemos nuestra cajita, nuestras categorías y nos apliquemos para ser modelos ejemplares de éstas. Que seamos excelentes mujeres u hombres, padres o hijos, doctores, maestros, bailarines o amas de casa, católicos o musulmanes, mexicanos o americanos. La lista es infinita. Nos dicen qué debemos aprender, en qué nos debemos enfocar, que está bien y que está mal y castigan a quien no cumple con los estándares establecidos.
De abrir nuestra mente y analizarlo nos daremos cuenta que esta interpretación del mundo evidentemente ha tenido muchas fallas y no nos ha permitido desarrollarnos plenamente como seres humanos, ha limitado nuestras relaciones y nuestros sentimientos y ha
priorizado las cosas erróneas, promoviendo una sociedad pobre y decadente.

En general estamos acostumbrar a vivir la vida como la conocemos sin preguntarnos por qué las cosas son así o si realmente deberían ser así. Sin pensar en las minorías y en la diversidad humana. Somos educados por nuestros papás como ellos lo fueron, y sus papás antes que ellos y nos dedicamos a vivir con base en esas reglas, pero si miramos a nuestro alrededor habrá que cuestionarnos si en verdad han sido efectivas, cuando en la calle vemos a gente segregada socialmente, desigualdad de raza, género o preferencia sexual, cuando vivimos una constante intolerancia y violencia, o somos juzgados por el simple hecho de que no tenemos la medida estándar. Cuando no encajamos en el molde.



Tenemos escuela para juzgar, opinar y señalar las decisiones que no van de acuerdo a la regla. Aunque es verdad que el mero hecho de juzgar nos diferencia de los animales, la pregunta sería; si ya tenemos ésta particularidad / cualidad humana de juzgar ¿Cuál es la manera correcta de hacerlo?

Derek Doepker nos explica en su artículo "Why you should bejudgmetal?" que si hablas de hacer juicio sin caer en la crítica, entonces si debemos generar nuestros propios juicios ya que para nuestro cerebro es imposible no hacerlos, de ser así no podríamos diferenciar entre lo bueno y lo malo, la verdad, la mentira, decisiones imprudentes, etc. Sin embargo habla de que el problema es cuando esos juicios nos conducen a un autoengaño, cuando a veces nuestro cerebro recibe mucha más información de la que puede procesar conscientemente y entonces para simplificar este proceso empieza dividir la información en categorías que dan lugar a prejuicios y estereotipos.

Y finalmente nos invita a que no tratemos de eliminar esta parte que es inherente a nosotros sino que la usemos de manera consciente en nosotros mismos para cultivar un mayor sentido de autoconsciencia. No eliminar nuestros juicios, más bien aprender a juzgarlos.

Cuando conocemos ya todo éste pensamiento más abierto, completo e inclusivo, no podemos quedarnos sin hacer nada, es nuestra obligación, no como parte de una sociedad, sino como habitantes de un mismo mundo, reinventar la concepción éste. celebrar la diversidad, la variedad y las diferencias. Empezar a incluir por el sólo hecho de ser humanos. Ser una sociedad justa y empática.
No se trata de cambiar al mundo de un día para otro, pero se puede demostrar que aunque la sociedad, la cultura, la ciencia, la religión, la familia, el gobierno, etc. establezcan las normas somos totalmente libres de cuestionarlas y estar disconformes en caso de que éstas no vayan de acuerdo con nuestra propia concepción del mundo, nuestras ideologías, ética, y moral.

Es indispensable ser reales con nosotros mismos, Vivir con autenticidad no es algo sobre lo que reflexionamos a temprana edad, pero quienes lo hacen tienen una idea más clara de ellos mismos y del mundo. Vivir una vida auténtica es la marca de cualquier individuo que conoce o trata de conocer su propósito en la vida, y no sólo lo conoce, si no que le importa.  Vivir para uno del más poderoso conjunto de nuestros estándares es un excelente beneficio  para nuestro crecimiento personal que conlleva a un crecimiento en la sociedad.
La forma en que vivimos la vida es una expresión de lo que somos como personas. En un nivel más profundo, la forma en que se va a vivir y a adentrarse a las propias creencias y visiones personales, es una expresión de la mucha la confianza que se tiene en uno mismo y de la capacidad para transmitirlo en nuestro entorno.
Una frase muy adecuada a esta idea sería:
 “Insist on yourself; never imitate.. but of the adopted talent of another you have only an extemporaneous half possession. That which each can do best, none but his Maker can teach him.” – Ralph Waldo Emerson



Que nos refuerza la idea de ser mejores individuos a través de la autenticidad.
Hay una infinidad de temas que se prestan a la reflexión una vez que ya tenemos estos conceptos metidos en la mente, y aunque no siempre se podrá profundizar en todos, podemos irlos aplicando en las situaciones que se nos vayan apareciendo día a día. Y a demás compartirlos con la gente que nos rodea; si en nuestra familia hay alguien homosexual y no todos respetan su decisión, si alguno de nuestros compañeros es molestado debido a su religión o características físicas. incluso la gente en la calle por su raza o color de piel. No somos iguales, y eso a diferencia  de como normalmente se piensa, está bien. Gracias a eso hemos crecido como sociedad, gracias a ello hay diversidad cultural y el secreto está en verlo y agradecerlo. En un mundo en el que ya no necesitamos viajar para conocer los diferentes países, ciudades, culturas y pensamientos es más fácil abrir nuestra mente y captar las cosas positivas de cada uno, para crecer como personas y crecer como sociedad.


 Por último les comparto éste video como una invitación a reflexionar sobre nuestra sociedad actual y el poder que tenemos para cambiarla y hacer un mejor lugar para desarrollarnos.

 

4 comentarios:

  1. Hola Mariana, me quede muy sorprendida con las interpretaciones que le das a los temas, y como las vinculas con la vida (sociedad) que tenemos.
    Me gustaría preguntarte, de acuerdo a lo que leí veo que tu siente que la sociedad esta muy desgastada, entonces es obvio que no se puede lograr un cambio de la noche a la mañana pero que harías tu para ir impulsando todas estas ideas que tienes (que en lo personal me parecen muy buenas) .

    Muy buen articulo el de Derek Doepker me gusto mucho :)

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    1. Hola Karely! Creo que la mejor manera de demostrar esta inconformidad con la sociedad es viviendo en base a lo que nosotros creemos y hacer evidente las cosas con las que no estamos de acuerdo. Últimamente con las redes sociales y la globalización la gente va un poco mejor informada y por consecuencia se crea una mayor conciencia sobre los problemas de la sociedad. El chiste, creo yo, es ser personas dignas de una sociedad en la que quisiéramos vivir, y las personas que te rodean, con el ejemplo, tal vez coincidan un poco con tus ideas y adopten algunas de ellas.

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  2. Que onda Mariana, me encantó tu entrada y tu invitación contínua a reflexionar, ser críticos y menos prejuiciosos.
    Solo una pregunta en cuanto al tema de estas supuestas minorías: ¿Las minorías son minorías en términos de cantidad o simplemente no las vemos porque la sociedad (y nosotros en esta) las invisibiliza?
    También te invito a qué cheques la última parte de la entrada de mi blog donde cito un comunicado zapatista sobre esta comunicación de juicios/volvernos famosos, en vez de una que busque la reflexión. A ver si te late: http://iluoraemilio.blogspot.mx/2015/03/el-teatro-de-lo-invisible.html

    Gracias por compartir.

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    1. Hola Emilio! Perdón por tardarme tanto en responder (pero las maquetas han ocupado todo mi tiempo últimamente). Creo que las las minorías son minorías por las dos razones que dices. Por algo se ven como algo anormal, por que evidentemente son menos comunes, pero creo que las hacemos aún más pequeñas poniendo estos estándares de perfección que las obligan a mantenerse bajo la sobra.

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